Un juguete, una caricia, las palabras.
Un baño o un masaje, una foto, una playa solitaria.
Unos labios en mi cuello, la pasión desenfrenada…
Y a ti…
¿Qué te pone?
Lo que importa de verdad
El aguante también importa, si señor. En este caso, no hay ningún misterio, es solo una cuestión de educación. En la tradición china, se les enseña a los hombres a eyacular una vez que hayan logrado que la mujer alcance el orgasmo. Si vuestra chica es del tipo “me tomo mi tiempo”, habrá que tomar vitaminas ó tomar nota de las recetas eróticas y otros remedios de CocinaEróticaCdR
Si por lo contrario es una mujer con prisa, pues… siempre podéis regalarle otro orgasmo.
Si os han pillado en un día de mucho cansancio ó después de una larga temporada a palo seco y el mal esta hecho, no os preocupeis. Echarle imaginación y lo que no pudo terminar Pepito que lo acabe Manuela, por ejemplo.
El tamaño y el aguante nunca serán suficiente si intentáis ahorrar en caricias, besos y palabras dulces ó picantes. Si fuera tan simple, nos enamoraríamos de nuestros consoladores. Pensad que no se trata de la última película de Salieri y demostrad que tenéis muchas ganas de nosotras. Disfrutareis el doble, ¡palabra de Lilith!
¡Queremos fuego y pasión, morbo y peligro, dulzura y minutos eternos, jugar y disfrutar!
